segmentación del amor en un destino turistico

“El amor en los tiempos del turismo y la tecnología”

La Dirección de Business Intelligence de Best Day Travel Group comparte información sobre:
  “El amor  en los tiempos del turismo y la tecnología”
 Cancún, Quintana Roo a 6 de febrero de 2017.- Best Day Travel Group, corporativo de las agencias de viajes receptiva y en línea más importante de México y una de las principales en Latinoamérica, comparte su  Business Intelligence Report, correspondiente al mes de febrero, con interesantes datos sobre la industria turística.

En este mes destaca la información sobre “El amor en los tiempos del turismo y  la tecnología”.
  1. El origen y la tradición de San Valentín
  • Nace en el Imperio  Romano en el año 270 de nuestra era
  • El Emperador Claudio II prohibió a los soldados casarse y vivir en matrimonio, ya que pensaba : “hombres solteros mejores soldados
  • El sacerdote Valentín celebró en secreto los matrimonios de los jóvenes enamorados
  • El cura fue descubierto y decapitado un 14 de febrero
         2.-Romance, dispositivos digitales y redes
  • Las parejas eligen el destino de su boda mediante búsquedas personales e independientes en redes sociales y sitios web
  • México recibe el 23% de la demanda del turismo de romance del mundo
**Fuente SECTUR

  1. Los Motivos para viajar a un destino de romance
  • Formalización del compromiso
  • Despedida de solteros
  • Boda
  • Luna de miel
  • Aniversario
  • Renovación de votos

El amor en los tiempos de la tecnología
Datos turismo febrero Best Day


  1. Destinos de viajeros enamorados
          Destinos NacionalesHuatulco 8%
Puerto Vallarta el 11%
Cancún y Playa del Carmen 37%
Otros 44%

           Destinos InternacionalesLa Habana 6%
New York 6%
Las Vegas47%
Otros 41%

  1. Destinos certificados por el *CPTM y preferidos por las parejas
Más de 20 destinos han recibido cursos para innovar y comercializar productos turísticos de  romance y bodas
        Destinos favoritos
  • Cancún y Riviera Maya
  • Cozumel
  • Riviera Nayarit
  • Los Cabos
  • Mérida
  • San Miguel de Allende
  • Puebla
  • Oaxaca
*Consejo de Promoción Turística de México
  1. Datos y Tips para la toma de decisiones
  • Se celebran 600 mil bodas en México anualmente (Fuente INEGI)
  • En Cancún y la Riviera Maya una boda tiene una derrama de 60 a 80 mil dll (Fuente OVC Cancún)
  • La estancia promedio de los asistentes a la boda en el destino es de 4 días (Fuente OVC Cancún)
  • Best Day te recomienda elegir los destinos con el reconocimiento de SECTUR “ Destinos Wedding Specialist Certification”

la cuarta revolución industrial opinión de Jesse Hirsh



Jesse Hirsh, investigador de la tecnología digital cognitiva en la Universidad de Ryerson


Tengo 42 años: suficientes para haberme perdido muchas maneras de hacerme rico con internet. Vivo en Toronto. La expulsión de vecinos por plataformas digitales de vivienda y el turismo masivo no sólo pasa en Barcelona, sino en todo el mundo.

LLUÍS AMIGUET


04/07/2017 01:18

El dilema del cruce


Un coche sin conductor llega a un cruce y un niño lo atraviesa por sorpresa en la carrera: ya no puede frenar, pero podría esquivarlo de un volantazo... si una anciana no caminara por el otro lado del carril Por el de sentido contrario se acerca un camión: ¿a quién salvará: al crío, a la anciana o a su pasajero? Lo decidirá el programador de la inteligencia artificial de ese vehículo, pero ¿cuál comprará usted, el que los salva a el loso el que opta por usted? Hirsh analiza dilemas como el del cruce, porque ya no son teóricos, sino el día a día de los ingenieros de los coches autónomos. Aún parecen una realidad lejana, advierte, como todas las innovaciones digitales cuando están a punto de convertirse en cotidianas.


Espero que no le haya afectado la huelga de taxis.



En todo caso, los taxistas lo van a pasar peor que yo.


También hacen huelga estos días los repartidores de comida de una plataforma digital.


Porque cobran una miseria sin ninguna garantía ni derecho. Ni siquiera llegan a ver a sus empleadores. Es una explotación feudal.


Un amo sin rostro, pero con mucha cara.


Vivimos una revolución global, acelerada y despiadada. Además de Uber, Airbnb está vampirizando la vivienda ciudad a ciudad; Amazon, el comercio; y Google y Facebook, los contenidos. Y otras plataformas globales, todos los sectores, por ejemplo la banca, a punto de masificarse para liquidar empleos.


¿No es inevitable destrucción creativa?


De momento, es destrucción de empleos y sectores enteros y de la protección de los trabajadores y de sus derechos y pensiones.


Destruyen, pero crean otros empleos.


Los que ofrecen son de peor calidad que los que destruyen, porque estas plataformas deslocalizadas suelen eludir las obligaciones que los empleadores locales sí se ven obligados a cumplir. Y además eluden impuestos.


¿Qué se puede hacer?


Lo que ya ha empezado a hacer Bruselas, pero tarde y poco: hay que obligar a todas esas plataformas de la mal llamada economía colaborativa a cumplir las leyes que ya obedecen todas las empresas europeas: laborales, fiscales y de protección del consumidor.


¿Por qué no se les aplica la Sherman Act y demás legislación antimonopolio?





Google, Facebook y Amazon ya son hoy los monopolios más poderosos de la historia con el mayor valor bursátil que jamás ha tenido empresa alguna y un poder omnímodo.


Por eso deberían desmontarlos.


No se engañe: ha sido EE.UU., el propio Gobierno federal, el que los ha ayudado a ser lo que son hoy con montañas de dinero público, subvenciones, exenciones fiscales y apoyo diplomático y logístico.


¿Por qué?


Porque son el brazo neocolonial del poder americano. Hemos celebrado internet, un descubrimiento del ejército de EE.UU., como el advenimiento de más democracia y de una economía participativa, cuando el resultado es que las plusvalías se van a California y a aumentar el poder estadounidense. No es la tecnología la que impone su ley. Es la política neocolonial.


ATT fue dividida en 1982 porque Washington la consideró un monopolio.


Las leyes antimonopolio protegían a los ciudadanos del abuso de las megacorporaciones; pregúntese ahora por qué han dejado de aplicarse si cualquiera de ellas es mucho más grande, rica y potente que ATT, una mera unión de telefónicas al fin y al cabo.


La ciudadanía aún es benevolente con esas compañías, porque abaratan su vida.


Y los políticos europeos o han sido comprados o aún viven en la inopia tecnooptimista. Cuando les pregunto cómo van a regular Facebook, aún responden: “Pero si es estupendo y gratis”. Y ahora va a retransmitir la Champions arrebatando empleos cada vez más deprisa a las televisiones europeas que sí los creaban.


La digitalización te obliga a correr mucho para no moverte del mismo sitio.


Es lo que llaman la gran curva del aprendizaje en internet. Y deja marginada a muchísima gente, que es incapaz de seguirla. En resumen, nos encontramos en una situación muy parecida a la irrupción de los telares mecánicos en Manchester... Y yo no soy un ludita. Estoy a favor de la tecnología, pero también de regularla.


Al final el mundo se adaptó y progresó.


Pero a costa de un enorme sufrimiento, injusticias, guerras y revoluciones sangrientas. La tecnología debe usarse para hacernos más humanos o debe regularse. Y tenemos el poder y la capacidad de decidirlo.


¿Cómo?


Ustedes se quejan de la masificación turística de Barcelona y de cómo Airbnb está distorsionando el mercado de un bien básico como es la vivienda expulsando a los residentes que no pueden pagar su precio y enriqueciendo a quienes especulan con ella.


¿No proporciona también ingresos a familias que no los tenían?


Eso podría hacerse con plataformas digitales locales y reguladas. Pero lo que pasa no sólo aquí, en Barcelona, sino en todo el planeta es que una oligarquía tecnológica de California localiza ciudades y se abalanza sobre ellos con sus algoritmos y sin ningún respeto por las leyes e impuestos locales, chupa todo su valor local, sean dinero o datos, y lo envía a EE.UU.


El Ayuntamiento de Barcelona intenta reaccionar con nueva normativa...


Es un paso en la buena dirección, pero sólo la Unión Europea puede frenar a esos monopolios y salvar de la precarización nuestras viviendas, empleos y vidas. Si no los obligamos a cumplir nuestras leyes, nos convertirán en neoproletarios de su paleocapitalismo digital.


Por ejemplo.


En Toronto, muchos vecinos están siendo desahuciados, porque ya no pueden pagar los alquileres que se han disparado por el auge de Airbnb y otras plataformas. Muchos tienen empleos en la nueva economía digital, pero no les permiten vivir donde vivían cuando tenían empleos de los de antes.

Llego la cuarta revolución Industrial. La tecnología y el futuro laboral

Juan Manuel Rodríguez, director del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica, lleva más de 20 años investigando los cambios que se vienen produciendo en el mundo del trabajo. Su relato de lo que está ocurriendo en la llamada cuarta revolución industrial y el contraste con una realidad local que parece congelada en el tiempo, mete miedo. Todo parece indicar que antes de mejorar, la situación va a empeorar, y mucho más para los países que están haciendo poco o nada, como Uruguay.
Ya se ven supermercados donde casi no hay empleados y uno se pregunta quién va a ir a consumir ahí si se pierden tantos puestos de trabajo. ¿Qué está pasando con situaciones como esta?
Hay cambios estructurales en el mundo. Uno demográfico, básicamente marcado por una fuerte reducción de la pobreza y aumento de la desigualdad. Esto implica cambios en la estructura de consumo del mundo y la m ovida de la gente viviendo en ciudades y sumándose al consumo. A esto se agrega el envejecimiento de la población y el aumento de la gente que consume, lo que da un cambio en la demanda de bienes y servicios. Para los uruguayos es una oportunidad porque somos productores de bienes primarios. Pero se necesitan millones de puestos de trabajo nuevos para darle empleo a quien se está integrando al mercado. Esto es un problema demográfico enorme, que apenas estoy esbozando. Por otro lado hubo un cambio en la ordenanza de la economía mundial, donde el dinamismo pasó a países pobres hasta hace poco, China, India y el sudeste asiático. Este dinamismo está basado en una nueva forma de competitividad que son las cadenas de valor, que es un tipo de organización en la que el proceso productivo se fragmenta. Hay cadenas de valor en Europa, quisieron armar una en el Nafta, pero quien armó cadenas de valor es el sudeste asiático. Este cambio en la gobernanza se da con un hecho inédito en la historia y es que el crecimiento de la economía mundial está en países no poderosos. Ni Inglaterra ni Estados Unidos. Ya en poder de compra China es una economía mayor que la estadounidense.
El tamaño es un tema y hay otro que es el conocimiento: la nueva división del trabajo del futuro. China ya tiene liderazgo mundial sobre Europa y Estados Unidos en generación de conocimiento, en doctores, en patentes inscriptas. Nadie piensa que este cambio y la decadencia del imperio estadounidense y el surgimiento de un nuevo poder, que no sabemos qué características va a tener, se vaya a revertir. Y si bien va a tener en China su centro, no va a ser solo, porque China tiene una postura de buscar alianzas. Mientras que hay un proteccionismo norteamericano, China aumentó sus relaciones con América Latina y con Europa.
¿Qué tiene que ver todo esto con el trabajo?: la deslocalización de las inversiones. Se genera trabajo en un lado y desaparece en otro. Porque la tendencia histórica es que quién lidera el dinamismo atrae capitales. Esto que se llama cuarta revolución industrial cambia millones de cosas. Es la combinación de varios factores acumulados: inteligencia artificial, big data, internet de las cosas, economía de la plataforma o colaborativa e impresora 3D. Por esto es que muchos problemas económicos se van a resolver distinto, con cambios en la oferta y la demanda, lo que implica modificqaciones enormes en el terreno laboral.
¿Se puede decir que es positivo o negativo este cambio?
El aspecto positivo del cambio tecnológico es un brutal aumento en la productividad y por tanto en la competitividad. El negativo es que en el corto plazo puede implicar pérdida de empleo en sectores identificados.
¿Cuánto lleva la consolidación de estos cambios?
Se habla de 10, 20 años, pero ya hay estudios de simulaciones para el 2030. Hay trabajos que van a desaparecer porque los robots lo hacen mejor. Esto ya está pasando. Un alemán decía que el cambio en el mundo es que el principal arrendador de autos no tiene autos (en alusión a Uber) y el principal alquilador de hoteles y viviendas no tiene inmuebles (en alusión a Airbnb). Es un mundo que se está ordenando distinto y eso irá profundizándose. ¿Qué hacen los países ante el impacto social de la pérdida de empleo que provocó cada una de las revoluciones industriales? La reina Isabel I de Ingalterra impidió la entrada del telar; negó la autorización porque los gremios le dijeron que todos quedarían en la calle y era así, muchos quedaron en la calle, aunque luego el trabajo aumentó. Los que dirigían diligencias también quedaron en la calle cuando apareció el auto. Cada revolución tecnológica, que es un cambio de paradigma productivo, provoca pérdida de empleos. ¿Este cambio tiene características distintas? Nadie sabe qué es lo que va a pasar. Hay una visión negativa que sostiene que este es un cambio que afecta cosas vinculadas al conocimiento, que ahora lo hacen máquinas, y se dice que es distinto y que tiene que haber un arreglo por fuera de la economía. Otros dicen que no, que se van a generar nuevos empleos y habrá trabajos que las máquinas no van a poder hacer.

Para entenderlo: si sabés que básicamente la demanda es atendida por el gobierno, ¿qué dirigente sindical va a decir pidamos menos? ¿Cuánto dura en el cargo?
Ante esto los países apuestan al largo plazo. Aunque en el corto plazo haya pérdida de empleos, si aumentás la competitividad vas a ser más eficiente que otro. En un mundo globalizado otro va a perder los empleos, salvo que vayamos a un proteccionismo como el de Trump que nadie quiere, incluyendo a las transnacionales. Es difícil pensar en una marcha atrás. Acá va a ganar el que tenga más productividad y competitividad. A esto apuesta Alemania con un programa de promoción de introducción de nueva tecnología, particularmente en la industria, que decidió en 2011; China lo definió en 2015.
¿Y qué hacen esos países?
Financian experiencias de cambio técnico en las empresas. Pero además están gastando en educación. El trabajador necesitará habilidades distintas. En la línea de producción habrá robots y los hombres tendrán que saber vincularse con el robot. La línea de trabajo era hasta ahora negociada entre personas. Ahora va a ser entre personas, pero en medio habrá un robot, que se autoprograma, no tendrán que programarlo los hombres. El robot realiza tareas rutinarias con sensores que le dan órdenes al robot. Así como el chip fue central en la revolución de las Tics, el sensor es lo que se generaliza para captar cosas.
¿Y dónde queda el humano?
Aportando creatividad y resolución de problemas no programables, porque el robot es rutinario. Capta cosas y toma decisiones, pero si ocurre algo distinto, como llover o un ruido especial, no está previsto para que reaccione.
Ya hay inteligencia artificial en la que el robot va incorporando conocimiento a medida que funciona.
Totalmente. El gran cambio es el de las redes neuronales, cómo funciona el cerebro. Por eso hace poco tiempo un robot le ganó a un hombre al Go y al ajedrez ya le había ganado. Pero el ajedrez es rutinario, un árbol de opciones y probabilidades, mientras que el Go supone estrategias no programables. Ahora un robot también lo ganó.
No queda otra que sumarse a la ola o ahogarse.
El que no lo haga perderá competitividad.
¿Y quién lidera el cambio? ¿Los políticos?
La decisión la toma el político. La primera propuesta se hizo en 2011 en Alemania. Se creó un comité de empresarios en el que también hay trabajadores -porque participan en la gestión de la empresa- y académicos, para analizar los cambios tecnológicos. Este grupo de gente hizo una propuesta de promover el cambio en las empresas apoyada por los trabajadores. El gobierno alemán lo tomó como programa oficial y lo llamó Industria 4.0. Promueve el cambio técnico, y la capacitación se lleva la tercera parte del incentivo. Fueron miles de millones de dólares invertidos en eso.
Este cambio se da en el contexto de una población envejecida y una legión de personas que no se puden emplear, porque carecen de formación.
El tema de la población envejecida es más crítico en Europa, por eso los que apoyan los cambios son partidarios de la migración. Los jóvenes vienen del exterior, a veces calificados, otras los califican. Ellos trabajaron mucho el contenido de la educación que está cambiando hacia estos temas que permitirán trabajar. Básicamente es capacidad de resolver problemas. Esto es un cambio de paradigma educativo. ¿Por qué dicen que las pruebas Pisa no se aplican a Uruguay? Porque Uruguay no se enfoca en esto, pero lo que valora la Pisa es lo que se va a necesitar en el mundo ya sea que seas un obrero o un universitario.
¿Quiénes tendrán más problemas: los trabajadores o los empresarios?
Los empresarios son los que van a tener más problemas. Hay una cantidad de empresas que introducen el cambio tecnológico y las que no lo hacen van a quedar fuera del mercado de trabajo. La vida media de las empresas ha caído. Los trabajadores necesitan nuevas habilidades. En el mediano plazo es más importante la capacitación y el trabajo. Pero si la empresa solo se preocupa por vivir en lo inmediato, en 15 años va a tener problemas. Los sindicatos europeos entienden que la formación laboral es lo más importante. Ya se están haciendo arreglos laborales que incluyen la formación.
¿Y Uruguay en qué está?
Uruguay ha hecho poco o nada. Ni el gobierno ni los empresarios, ni los trabajadores. Se están realizando trabajos y he presentado varios, al igual que muchos académicos lo han hecho, para colaborar en entender el problema y analizar las posibles soluciones. En Santiago de Chile hubo una reunión de sindicalistas organizada por la OIT y la Cepal donde hubo opiniones de académicos y de sindicalistas que eran amplia mayoría. Los sindicatos ven que ya hay pérdida de afiliación. ¿Cuáles son los temas relevantes del futuro? Uno es el contrato de trabajo.

En la línea de producción habrá robots y los hombres tendrán que saber vincularse con ellos. La línea de trabajo era hasta ahora negociada entre personas. Ahora va a ser entre personas y un robot
Hoy por ejemplo buena parte de la oferta y la demanda no la atienden trabajadores formales sino plataformas donde están inscritos voluntarios, y a través de éstas se vinculan. Como Linkedin, que permite contratar un premio Nobel en cualquier lugar para resolver un problema concreto. ¿Qué contrato tiene ese trabajador? Claramente no es el tradicional. Ahora uno llama a una plataforma de servicios y ahí se contrata y esto se va a generalizar , porque los demandantes y los oferentes están dispuestos. Así se genera una enorme cantidad de situaciones diversas. ¿Son trabajadores dependientes? Algunos países dicen que sí, otros que no. ¿Quién aporta a la seguridad social? Llegará un día que no trabajará pero si no aporta ¿cómo se resuelve la seguridad social? La renta básica se ve como un derecho pero tiene que haber ingreso en la sociedad para que el circuito se alimente: producción, distribución, consumo. La renta básica implica un pacto social, ya que el pacto fordista no funciona más, pero tiene que haber un ingreso de la gente para poder vivir.
Mientras el mundo está pensando en nuevas formas de relacionamiento acá se sigue apelando al paro como una de las formas de relacionamiento.
Eso no se transforma de un día para otro. El movimiento sindical ha sido muy favorecido desde que está el Frente Amplio en el gobierno. Y se consolida en la estructura que tiene. Para entenderlo: si sabés que básicamente la demanda es atendida por el gobierno, ¿qué dirigente sindical va a decir pidamos menos? ¿Cuánto dura en el cargo? El dirigente sindical se pone a la cabeza de la demanda, si no no se mantiene. Y acá se está dando en un contexto donde el sindicalismo tiene la protección y legislación más favorable de la historia y con un gobierno que lo atienden como nunca fue atendido en la historia.
Claro, pero esto va a cambiar tarde o temprano.
El cambio va a llegar. La única discusión es si llega con más o menos regulación. Se puede procesar con distintas velocidades tratando de atender los efectos negativos de corto plazo. Es una alternativa menos traumática. Pero para que la revolución exista hay que involucrarse. Los trabajadores que se han opuesto al cambio tecnológico han perdido. Un ejemplo fue el del guarda, cuya salida paulatina fue negociada, aunque a la larga siempre se impone el método más eficiente. Pero decirle no al cambio en el largo plazo es la solución más dramática. El problema es que
Y el Estado debe jugar un papel.
En tres o cuatro décadas se redujo a la mitad la pobreza pero aumentó la desigualdad. El problema no es la riqueza sino la distribución y ese siempre fue un problema difícil donde el Estado tiene un papel central. El Estado también tiene que asumir un rol nuevo.


Ministerio de Trabajo del mundo

Rodríguez contó que en la reunión de la OIT en Chile participó el ex presidente José Mujica y en su intervención dijo que "dado todos estos problemas tan complejos, en realidad la OIT debería ser el ministerio de Trabajo del mundo. Dejó pensando a varios".
Se ha producido un error en este gadget.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails